Estudiar una carrera no solamente depende de que apruebes el examen de admisión para la universidad, sino también de que tengas la actitud y las aptitudes necesarias para que puedas ser un estudiante de buen nivel académico.

Ser profesional es uno de los más grandes retos en la vida de una persona, ya que marca el camino por el cual se dirigirá por un buen tiempo, también puede considerarse como el primer paso que se tiene que dar para alcanzar el éxito.

Para lograr asegurar un lugar dentro de la institución educativa a la que quieres ingresar, lo más seguro es que tengas que enfrentarte a un proceso de selección, y eventualmente aplicar el examen de admisión para la universidad. De hecho si intentas inscribirte a más de una universidad, tendrás que hacer un examen por cada intento que hagas.

Debido a la gran cantidad de aplicantes que cada año intentan ingresar y cursar sus estudios de nivel superior, las exigencias para este tipo de procesos de selección se hacen cada vez más duras.

Las universidades piden cada vez una mayor cantidad de aciertos para ser merecedor de un lugar en sus aulas.

Por este motivo, es importante que cuando intentes aplicar para inscribirte en alguna universidad, tomes las precauciones y acciones necesarias para incrementar al máximo tus probabilidades de ingresar a la institución educativa que elijas. Y con buenos resultados podrías hasta aplicar para una beca, hay muchas formas de lograrlo.

Existen muchas cosas que pueden ayudarte a prepararte para el examen de admisión para la universidad, y algunas técnicas pueden servirle más a unas personas que a otras, por eso ahora te hablaré sobre 13 consejos para que apruebes tu examen de admisión.

¡Comencemos!

1. Comienza a estudiar lo más pronto posible

Un examen de admisión para la universidad contiene decenas de preguntas basadas en muchas materias básicas del nivel medio superior. Teniendo en cuenta que en ocasiones se abordan temas que se estudiaron desde el inicio de la preparatoria, lo más probable es que todos estos conocimientos no estén del todo frescos en tu mente.

Es necesario tener tiempo suficiente para poder estudiar y practicar todos los temas que puedan aparecer, dando un espacio especial a las ciencias exactas ya que éstas se estudian más practicando que leyendo.

Por este motivo, es preciso que comiences a estudiar tan pronto como te hayas inscrito para realizar tu examen de admisión para la universidad o inclusive desde el momento en el que decidas qué carrera o qué universidad es la que te interesa.

El tiempo no se detiene y como muchas otras cosas en la vida, más vale que sobre a que falte.

2. Infórmate a detalle sobre el posible contenido del examen

De nada sirve estudiar para un examen si no sabes qué es lo que te van a preguntar, y aunque pudieras volver a estudiar todo lo que aprendiste durante tus estudios de educación media superior, no tendrías la misma eficiencia durante el examen.

Es lógico pensar que un examen para la facultad de Ingeniería, no será igual que el de la licenciatura en Derecho ya que, debes tener en cuenta, que el examen estará basado en la carrera que quieres estudiar, es decir el área de tu interés.

Dependiendo de la carrera sabrás que tendrás que poner más atención a ciertas materias, menos a otras y tal vez ignorar algunas más.

Como siguiente paso puedes tomar ventaja de las guías de estudio o temarios que proporcionan algunas universidades para sus exámenes de admisión.

Al conocer esta información tendrás una idea más clara de lo que deberás estudiar para estar listo para tu examen.

Finalmente, apóyate también de la experiencia de otras personas. Al platicar con amigos, conocidos o familiares que ya hayan aplicado este tipo de exámenes estarás listo, no sólo para los temas que puedan surgir, sino también para saber el tipo de problemas o preguntas que podrás ver en el examen de admisión.

3. Organiza tus tiempos eficazmente

Todos tenemos una vida mucho más allá de nuestras obligaciones académicas; la familia, los amigos y en algunos casos el trabajo pueden absorber nuestro tiempo mientras crecemos y nos acoplamos más a la sociedad como miembros activos

Por este motivo es importante que determines y dispongas de un tiempo específico para prepararte. Sobre todo en el momento en el que ya tengas bien definida la fecha en la que harás el examen.

Además de todo esto, es importante que asignes dentro de tu día, momentos que puedas dedicar a tus estudios, para que, al tener estos lapsos de tiempo apartados de antemano, no te genere algún contratiempo o te impida cumplir con tus demás responsabilidades.

Posteriormente es importante también repartir los tiempos disponibles para estudiar a las diferentes secciones o materias que formarán parte del examen, solamente tú sabes qué tipo de temas son a los que necesitas dedicar más tiempo, y al saber exactamente cuánto tiempo tienes disponible y cuanto usarás, podrás aprovecharlo de mejor manera.

4. Estudiar, memorizar y repasar son cosas diferentes

La memoria humana trabaja de maneras curiosas y, para retos de la vida que la necesitan como es el caso de un examen de admisión para la universidad, es una excelente idea tomar ventaja de los procesos que ocurren en nuestros cerebros para guardar la mayor cantidad de conocimientos antes de acudir al examen.

Los conocimientos entran en el cerebro de las personas por medio de repetición, en muchos de los casos.

Las tablas de multiplicar, por ejemplo, son elementos de conocimiento que seguramente muchos de nosotros nos sabemos de memoria, y esto no está mal, pero es importante también conocer el proceso por el cual se lleva a la respuesta. Esta misma idea debe llevarse a todas las áreas del conocimiento.

Saber algo no es lo mismo que entenderlo, es por eso que en tu proceso de preparación para el examen de admisión para estudiar en la universidad debes utilizar todas las herramientas a tu disposición y evitar el uso de la memorización en casos que no sea útil.

Es decir, si lo que estudias es un proceso, entiende de que está conformado y el porqué de sus partes.

Finalmente, también es importante saber que la memoria tiene diferentes etapas, según el plazo en el cual se pretende mantener determinada información almacenada.

Es por eso que el repaso es un elemento sumamente importante, ya que al retomar temas que has estudiado a detalle en los últimos días, ayudas a tu cerebro a mover todos esos conocimientos a tu memoria de largo plazo.

5. Haz del estudio un hábito diario

Si bien existen algunos temas que seguramente dominas, y que basta con leer de vez en cuando para mantener frescos en tu mente, el conocimiento que necesitas para ingresar a una institución educativa es bastante alta, por lo que debes dedicar tiempo a tu preparación diariamente.

Al tomar el estudio y convertirlo en un hábito, no solamente estás entrenando tu mente para retener más información de manera más eficaz y detallada, sino que además, logras crear un ritmo en el que tu mente se acostumbra a funcionar de manera más duradera, haciendo que los procesos que se realizan dentro de ella sean más exactos y veloces.

Además de todo esto, mientras más seguido estudies, mayor es la posibilidad de que retengas la información y entiendas los conceptos y mayor es la cantidad de conocimientos que estarás manejando, aprendiendo o recuperando. Ambas circunstancias tienen la capacidad de mejorar los resultados que obtengas durante tu examen.

Si puedes lograrlo, seguro tienes todo lo que se necesita para estudiar Derecho, Informática, Medicina o cualquier carrera que tú desees.

6. Realiza anotaciones y haz apuntes de todo lo que estudies

Estudiar por sí mismo se trata de una tarea complicada para muchos y a veces un tanto tediosa, sin embargo, cuando se estudia para algo tan importante como lo es el examen de admisión para la universidad, puede ser muchísimo más recomendable.

Muchos aspectos hacen que prepararte para este examen sea más complejo que para otras pruebas porque la apuesta es mucho mayor que sólo una calificación. La cantidad de aspectos que debes tener en cuenta son variados, por ejemplo:

  • Temas;
  • Materias ;
  • Información;
  • Fórmulas matemáticas;
  • Fuentes bibliográficas.

Por este motivo, una de las mejores formas en las que puedes apoyarte para estudiar es haciendo apuntes. Esta acción de escribir no sólo te ayuda a mejorar tu capacidad de retención de la información, sino que además te permite acomodar la información de tal manera en que esté mucho más resumida, clara y accesible para ti.

Al hacer notas puedes llevar un control mucho más adecuado y preciso de los temas que ya estudiaste, los que aún necesitas repasar y también de los que más trabajo te cuesta entender.

7. Estudia en compañía de amigos o gente que pueda ayudarte

El proceso de prepararte para un examen de admisión para la universidad requiere de mucho esfuerzo y dedicación. Por eso, uno de los mejores consejos que puedes seguir es rodearte de gente que pueda ayudarte a superar este reto de la mejor manera.

Una excelente opción para utilizar este consejo es reunirte con otros amigos o con conocidos que también se estén preparando para un examen de este tipo, en especial si tienen el interés de ingresar a la misma universidad o carrera que tú. Al hacer esto crearás un ambiente agradable que provocará que tus sesiones de estudio sean más fructíferas.

Sin embargo, debes tener mucho cuidado al seguir este consejo ya que sin organización o fuerza de voluntad, estas reuniones de estudio fácilmente podrían convertirse en fiestas y podrían perder completamente su propósito.

Otra alternativa es pedir ayuda a alguien que ya haya pasado por este proceso antes, ya sea algún amigo o vecino que ya esté en la universidad. De esta manera es más seguro que exista una concentración más adecuada y profunda para prepararte mejor y, además, la experiencia previa de la persona que te apoye te dará una gran ventaja, en especial si hizo el examen recientemente.

8. Dale prioridad a los elementos que más trabajo te cuestan

Todas las personas tenemos facilidad para ciertas cosas, puede ser talento, interés, práctica lo que nos hace que nos desempeñemos con mayor calidad en ciertos aspectos o campos de estudio que en otros.

De igual manera no podemos evitar fallar en ciertas materias o temas que a veces nos cuestan más que otras.

Una vez que aceptemos esta realidad de la vida, lo que nos queda por hacer es luchar por evitar que nos afecte, y para lograr esto, lo que puedes hacer es esforzarte mucho más en esos aspectos que te cuestan más trabajo.

Es necesario idear una estrategia para poder aprender de manera más efectiva los contenidos de las materias que menos se te facilitan. Ideas como:

  • Usar nuevos métodos de estudio;
  • Dedicar más tiempo a esos temas;
  • Ir con conocidos que dominen el tema;
  • Buscar un tutor.

Pueden marcar la diferencia al momento de resolver el examen.

9. Ten una actitud positiva

La mente es muy poderosa, y aunque no lo creas, tu manera de pensar puede afectar el resultado de tu examen de admisión para la universidad. Esto no significa que exista algún poder dentro de tu mente que te permita adivinar las respuestas ni nada parecido, pero tu actitud sí influye mucho en tu desempeño.

Puede parecer irreal, pero la verdad es que si estudias o aplicas el examen pensando en que no lo vas a aprobar o que no entiendes algún tema o materia, estarás creando una predisposición, que no sólo te hará perder tiempo para que puedas hacerla desaparecer, sino que además puede disminuir la calidad de tus periodos de estudio o tu desempeño durante el examen.

Por el contrario si estudias y practicas con una buena actitud, con positividad y confianza, todas tus sesiones de estudio se convertirán en experiencias mucho más agradables, además podrás obtener mejores resultados. Si no lo crees, pregunta a un psicólogo.

Durante el examen, una buena actitud te permitirá estar más concentrado y animado, lo que aumenta la posibilidad de que respondas de manera correcta y reduce el riesgo de que pierdas tiempo por no estar enfocado en el examen. Cuando las cosas se hacen de buena gana, el resultado siempre es mejor.

10. Utiliza métodos de estudio nuevos o diferentes

Seguramente como cualquier estudiante, tienes métodos de estudio muy bien establecidos con los que acostumbras estudiar y prepararte para los exámenes, puesto que ya has visto que funcionan adecuadamente para ti.

Sin embargo, un examen de admisión para universidad es un reto mucho más grande que un examen de periodo o hasta un examen final, por lo que es necesario utilizar métodos distintos y más amplios que aseguren que estarás lo mejor preparado posible para ese día.

Es recomendable que no sólo uses los métodos que acostumbras, sino también busques alternativas nuevas para estudiar. Esto puede ser muy efectivo por dos razones:

Nuevas experiencias

Al usar métodos distintos creas una nueva experiencia, lo cual te ayuda a hacer que la información que obtengas gracias a esta sea más memorable.

Distintos enfoques

Cuando usas otros métodos para estudiar un solo tema, los diferentes enfoques que tomas te ayudan a comprender mejor la información.

Usa todas las herramientas a tu disposición para estudiar, en especial las que te ofrece la tecnología, no escatimes en recursos para asegurar que obtendrás el mejor resultado posible.

11. Toma precauciones adecuadas para el día del examen

De todas las cosas que pueden salir mal el día del examen, sólo hay una que podemos controlar, y es nuestro desempeño.

Por otro lado existen muchas otras situaciones que no están bajo tu control que podrían afectarte el día del examen, sin embargo, lo que sí está bajo tu control es lo que puedes hacer para aminorar los contratiempos.

Asegúrate de salir con tiempo suficiente. Además de ti, cientos de personas seguramente irán a aplicar el examen de admisión para universidad, por lo que es más probable que mientras más te acerques al lugar donde se llevará a cabo, mayor será el tráfico y la afluencia de personas. Esto puede retrasarte, así que procura llegar con suficiente anticipación.

También asegúrate de que no tengas que hacer muchas cosas antes de salir de casa hacia el lugar donde presentarás el examen, esto quiere decir que adelantes lo más posible la noche anterior.

Puedes preparar tu ropa, tu mochila, incluso puedes tener listo tu desayuno para que en la mañana puedas salir lo más temprano posible.

Finalmente verifica correctamente desde una noche antes que tengas todas las herramientas necesarias para hacer tu examen, como lo son un lápiz, pluma, borrador, sacapuntas y una calculadora si es que te permiten usarla durante el mismo.

El punto es no llegar y encontrarse con la sorpresa de tener que comprar algo antes de comenzar.

12. Resuelve primero lo relacionado a las materias que mejor domines

La mayoría de los exámenes de ingreso para universidad tienen un límite de tiempo, es por eso que una de las precauciones más importantes que tienes que tomar es saber cómo sacar el mejor provecho del lapso disponible, para que de esta manera, obtengas los mejores resultados posibles en tu evaluación.

Es conveniente buscar la sección del examen que contiene las preguntas de tus materias favoritas, ya que seguramente son las que podrás resolver con mayor facilidad, sin embargo, si dentro de estas secciones te encuentras con preguntas que tienes que dedicarles más tiempo, déjalas a un lado temporalmente y atiende las demás.

Luego de esto sigue con las preguntas de las demás secciones, pero siguiendo la misma estrategia, si no recuerdas algo o te está tomando demasiado tiempo resolver una pregunta, ignórala temporalmente.

Al hacer esto te asegurarás de resolver la mayor cantidad de preguntas desde el principio y en caso de que tengas problemas con el tiempo, serán menos las respuestas que quedan pendientes.

Otra gran ventaja de esto es el hecho de que en el caso de que se te acabe el tiempo, no pierdas la oportunidad de obtener aciertos de preguntas de las cuales sí conocías la respuesta, pero que dejaste en blanco por no administrar tu tiempo de la manera más conveniente.

13. Tómate tu tiempo

Ningún extremo es bueno, por este motivo es importante también tener en cuenta que habrá preguntas o problemas dentro del examen que están diseñadas para que les tengas que dedicar un lapso de tiempo mayor al que le das a otras.

Además de esto, es común que este tipo de preguntas tengan un valor en puntos mayor dentro del examen por simple factor de proporción.

Debido a esto, una forma inteligente de abordar este inciso es dedicarles su tiempo. Preguntas más difíciles requieren mayor concentración y respuestas más complejas, por ende tratar de responder rápidamente en estos casos puede resultar contraproducente.

Esto quiere decir que si terminas antes de que se te acabe el tiempo, te recomiendo usar los minutos restantes para corroborar tus respuestas anteriores, verificar que no te haya faltado ninguna, o que no hayas puesto alguna respuesta equivocada. Haz esto tantas veces como sea posible, antes de entregar el examen.

Si bien los exámenes de ingreso a la universidad son un reto complejo, definitivamente no son imposibles de aprobar ni mucho menos.

Si lees, prácticas y te preparas lo suficiente, seguramente no tendrás ningún problema para ingresar a la universidad que tú quieras.

Cuando logres entrar ya podrás preocuparte por otros temas, como por ejemplo podrás conocer sobre cosas que te ayudarán a pagar tu carrera universitaria, sin importar donde la estudies

Mientras mayor sea la preparación que tengas para resolver este examen, tendrás más posibilidades de lograrlo, por lo que no dudes en intentar estas y otras técnicas además de explorar adecuadamente todas las opciones de universidad que están disponibles para ti.

Si te gustó este artículo o deseas hacernos alguna pregunta sobre los exámenes de admisión en las universidades, ¡no dudes en dejarnos un comentario!