Estudiar Trabajo Social es gratificante no sólo por lo interesante que es esta carrera universitaria sino por el rol tan importante que tienen los trabajadores sociales en nuestra sociedad.

Estos profesionistas no sólo ayudan a familias de los sectores más vulnerables, sino que además apoyan a las personas en dificultades financieras o de integración, violencia de género, trastornos mentales, abuso de alcohol y drogas, discapacidades, entre otros problemas.

Entonces, si entre tus propósitos y aspiraciones está ayudar a las personas desvalidas, es necesario que tengas en cuenta que existen una serie de cualidades que hacen a un trabajador social un excelente profesional en su área.

¡Continúa leyendo y averigua ocho características ideales de quienes aspiran a cursar y ejercer con éxito la carrera de Trabajo Social!

1. Inquietud y curiosidad por las problemáticas sociales

Una de las características más importantes para estudiar Trabajo Social es tener interés por mejorar la calidad de vida de las personas.

Pero esto no es todo. También hay que tener la disposición de entender a los demás, sentir curiosidad por los problemas sociales, cómo afectan a la sociedad en su conjunto y cómo podemos lograr que las personas que sufren alguna adicción, enfermedad, trastorno, dificultad o violencia logren superar sus condiciones, reintegrarse a la sociedad y sumarse a la tarea de alcanzar el bien común.

En otras palabras, sentir la necesidad de colaborar y socorrer a aquellos sectores más vulnerables es más que fundamental para ser un buen profesional del Trabajo Social.

2. Habilidades para las relaciones interpersonales

Para ejercer como trabajador social es importante tener facilidad para las relaciones interpersonales.

Saber comunicar ideas, escuchar, dar opiniones, expresar tus puntos de vista adecuadamente es elemental para que la relación entre las distintas partes se dé de forma adecuada.

Ten en cuenta que muchas de las personas con las que vas a tratar se sienten olvidadas y rechazadas por la sociedad, y que tú serás esa mano tendida que les permitirá ver que son los protagonistas de su propia realización.

3. Equilibrio y madurez emocional

A lo largo del ejercicio de esta profesión encontrarás casos de vida muy variados, complicados y fuertes. Esta circunstancia exige a los trabajadores sociales poseer el equilibrio y la madurez emocional para afrontar tales situaciones de forma profesional, siendo respetuosos, prudentes, tolerantes y éticos.

La madurez emocional te ayudará a demostrar equilibrio, serenidad, fortaleza y tenacidad cuando te encuentres en situaciones de estrés, bajo presión, y te ayudará a aceptar las inevitables dificultades y obstáculos que se te presentarán en tu día a día.

4. Disposición para trabajar en equipo

Es esencial saber trabajar en equipo, pues los profesionales de la carrera de Trabajo Social deben mantener contacto no sólo con las personas a las que ayudan directamente, sino también con otros profesionistas y entes del Estado.

Por ello es necesario saber compartir y recibir ideas y críticas. Además, para evitar dobles esfuerzos y desperdicio de fuerzas y recursos, es fundamental estar en constante coordinación con los demás y saber adaptarse a los métodos de otros.

5. Creatividad

Como mencionamos anteriormente, a lo largo de tu carrera como trabajador social encontrarás problemas de diversa índole y situaciones complicadas y complejas. En estos casos, la creatividad te permitirá encontrar soluciones reales y acertadas.

Y como es una capacidad tan importante, desde el inicio de tus estudios de Trabajo Social tendrás que ponerla en práctica.

Empezar a canalizar tu creatividad tempranamente te entrenará para lograr soluciones tanto de casos individuales como familiares, grupales y/o comunitarios.

6. Empatía y sensibilidad

Una de las cualidades necesarias para ser un buen profesional de esta carrera es saber ponerse en el lugar de los demás, lo que permite acercarnos y entender distintas formas de pensar y actuar.

La empatía nos permite escuchar realmente a quien nos habla, para apoyarle y ayudarle lo más posible.

Con empatía y sensibilidad se logra desarrollar una mayor confianza con tu interlocutor, lo que conlleva a que la persona que se está tratando sea más sincera, favoreciendo una relación positiva entre ambas partes.

Por otro lado, el respeto y la tolerancia hacia los demás no sólo genera confianza sino también reconocimiento y aprecio de las personas que necesitan nuestra ayuda.

Ten en cuenta que un buen profesional del Trabajo Social sabe valorar las diferencias, debe ser prudente antes de hablar y actuar y, como mencionamos anteriormente, es necesario que se coloque en los zapatos de otras personas para lograr comprenderlas y ayudarlas.

7. Habilidad para motivar

Consiste en lograr orientar, motivar e inducir a las personas a actuar de acuerdo a sus planes, a que tomen decisiones y acciones para lograr las metas que les acerquen al logro de sus objetivos.

En otras palabras, el Trabajados Social tiene la capacidad de suscitar iniciativa y de crear y sugerir soluciones a los problemas que se presentan.

8. Vocación

Al igual que otras licenciaturas, el estudiar Trabajo Social exige tener la vocación por la carrera y por ayudar a otros a superar sus problemas.

Es decir, sensibilidad ante las necesidades de los demás, sus problemas, sufrimientos, intereses, alegrías, miedos, esperanzas e ilusiones.

Debe, además, acoger cordialmente a todas y cada una de las personas que acuden en búsqueda de apoyo y ayuda. Un trabajador social no debe discriminar a nadie bajo ningún contexto.

¡Eso es todo!

Recuerda que éstas no son todas las características deseables de los licenciados en Trabajo Social, sino que existen otras que irás aprendiendo y mejorando a lo largo de tu carrera.

Entre ellas podemos destacar:

  • Mantener una actitud positiva
  • Ser amable
  • Tener la capacidad de ganarse la confianza de los demás
  • Lograr interpretar situaciones e identificar problemas
  • Capacidad de tomar la iniciativa
  • Capacidad de trabajar con personas agresivas, difíciles o demandantes
  • Ser tolerante
  • Tener sentido del humor

Ahora sí, ¿tienes las cualidades que mencionamos anteriormente? Si es así, ¡estás listo para empezar tu aventura de estudiar Trabajo Social!

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