Los conflictos laborales son comunes cuando hay relación entre las personas; sin embargo, lo ideal es prevenirlos para que la convivencia diaria en el trabajo genere un ambiente laboral positivo que apoye la productividad de cada equipo humano y de la empresa en general.

Ahora bien, es difícil que no se presenten problemas debido a las diferencias normales entre los colaboradores y sus maneras de ser.

Una vez que somos conscientes de las discusiones y asumimos que somos parte de éstas, podremos aplicar diversas técnicas de resolución de conflictos orientadas a mejorar la calidad de todo el equipo de trabajo y, en consecuencia, aumentar progresivamente la productividad en nuestras labores.

Sigue leyendo para que conozcas 5 consejos que te servirán para afrontar los conflictos laborales.

¡Comencemos!

1. Utiliza el triángulo dramático

El triángulo dramático es una excelente herramienta para analizar los conflictos, identificando cuándo nos ponemos por encima o por debajo de una persona.

Puede tener dos enfoques:

Lado de superioridad

Cuando tenemos ínfulas de grandeza, lo único que tomamos en cuenta es nuestra propia conciencia, lo cual, hace que nuestras habilidades de trabajo en equipo sean precarias y se desencadene una reacción en cadena donde nuestras decisiones cada vez sean menos asertivas y aumente el margen de error en nuestras acciones.

Al estar en presencia de un complejo de superioridad, podemos mostrarnos como:

  • Provocador: usualmente mantiene una actitud autoritaria y de extrema exigencia, pretendiendo que los trabajadores cambien para simplemente complacerle.
  • Héroe: este tipo de persona parece ser todo lo opuesto; muestra una apariencia de ser bueno, pero también se posiciona en una situación de superioridad, menospreciando las capacidades de sus semejantes y, por este motivo, no les delega tareas. El “héroe” se siente más importante una vez que los demás crean un vínculo de dependencia con él.

Lado de víctima

La víctima no busca grandes desafíos, esperando que los demás tomen las decisiones por ella. Evita desarrollar sus competencias y por ende suele obtener trabajos poco satisfactorios.

Ambas actitudes pueden ser exteriorizadas tanto sutil como muy evidentemente.

Ahora bien, todos podemos caer en estos tipos de roles consciente o inconscientemente, por lo tanto, es importante saber identificarlos conociendo en qué lugar nos estamos poniendo e invitar a los demás a observarse a sí mismos.

2. Desarrolla tu inteligencia emocional

Las emociones juegan un papel fundamental en nuestro día a día, lo cual, también es un factor fundamental en una estructura organizacional, debido a que coadyuva al desenvolvimiento de los trabajadores.

La inteligencia emocional en el contexto laboral se refiere al manejo de las emociones en un lugar de trabajo.

Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), ante un estado de bienestar emocional de las personas, habrá un mayor nivel de productividad y desarrollo empresarial.

Por este motivo, para evitar los conflictos en el trabajo, o afrontarlos en caso de que se presenten, debes desarrollar tu inteligencia emocional. Ten en cuenta que tu mente debe estar tranquila para que puedas tomar buenas decisiones.

Desarrollar tu inteligencia emocional te hará ser más competitivo en tu lugar de trabajo, puesto que, podrás dirimir las dificultades de la mejor manera.

3. ¡Estudia!

Estudiar hará que desarrolles amplios conocimientos y habilidades para que puedas solventar los conflictos laborales más complicados y desafiantes. Ya sea graduarte de la preparatoria, como estudiar una licenciatura, posgrado, maestría e inclusive un doctorado, aumentará tus habilidades de resolución de conflictos.

El constante aprendizaje te hará un experto tanto en la teoría como en la práctica, lo cual te brindará el crecimiento personal y profesional para que los problemas del trabajo no te superen y puedas tomar las riendas del asunto.

Si no conoces la problemática, difícilmente podrás encontrarle una solución, por este motivo, es que los conflictos laborales son resueltos por aquellas personas que tienen una idea amplia sobre la situación e intentan solventar el asunto de la mejor manera.

Al estudiar en cualquier nivel educativo, estarás obteniendo poco a poco una visión global sobre las incidencias ocurridas en los contextos laborales y podrás resolver conflictos cada vez más eficaz y eficientemente.

4. Aprende a entender la postura de los demás

El ambiente laboral está compuesto por una cantidad de personas con pensamientos distintos y, en algunas ocasiones, opuestos a los tuyos.

En ocasiones, cada equipo de trabajo va a pensar que tiene la verdad absoluta, cuando en realidad, sólo tienen una parte de ella… o quizá no tengan la razón en ningún aspecto.

Por este motivo, si nosotros somos parte de este tipo de situación, debemos actuar con humildad y con una mentalidad muy abierta, donde logremos asimilar que las ideas de los otros son valiosas.

El método por excelencia para obtener las ideas más importantes de cada equipo, es armando un debate. En este debate cada equipo expondrá su posición y por qué creen que es positiva respecto al conflicto laboral que acontece. Se tomará la palabra por turnos y sin interrupciones.

5. Escucha con empatía

La empatía es vital para la vida laboral. Reconocer y escuchar a tus compañeros de trabajo, empleados y a tus clientes resulta esencial para el manejo de cualquier situación, ya sea positiva o negativa.

La importancia radica en que mientras más sepas escuchar, la gente más te cuenta y también se interesan más por lo que puedas contar tú. Es una relación recíproca, mientras más das, más la gente estará dispuesta a ofrecerte.

De esta forma, fomentarás un feedback y se te hará más sencillo identificar los problemas de tu departamento o en tu equipo de trabajo. Lo mismo sucede con los clientes, podrás detectar las carencias de tus productos o servicios de manera mucho más ágil.

Por este motivo, debemos acostumbrarnos a escuchar los problemas de la gente sin ser negativamente críticos, todo lo contrario, debemos ponernos en el lugar de los demás para poder comprender el sentido de sus palabras.

La empatía es la pieza clave para que podamos ver el mundo como la otra persona, para compartir y comprender su estado emocional, necesidades y sentimientos.

¡Bien! Ya conoces cómo afrontar de buena manera los conflictos laborales, sin embargo, aún quedan muchas cosas que deberías conocer. Suscríbete a nuestro newsletter para que tengas la información más actualizada sobre este tema y más. ¡Te esperamos!